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Compagnia-Mvula-Sungani-ph.-Antonio-Agostini Compañía de Danza Mvula-Sungani. Roma. (Antonio Agostini)





(2ª PARTE) ¡SIN ALIENTO!



RELATO


Continúa...

                     
                     ...De susto en susto, durante el verano se sucedieron diversas angustias provocadas por el pequeño Chus que marginaré para no alargar el relato. Pero la del 15 de Septiembre sí quedó fijada entre las más graves.

    El tiempo se detuvo…


(es.pinterest.com)



                                         ¡RÁPIDO, RÁPIDO!

ÁNGEL NIETO EN EL RECUERDO. UNA ENTREVISTA


                Alrededor de 1995, con destino a un libro de
 relatos sobre viajes en caravana, entrevisté a una
serie de protagonistas que debido a su profesión
o por simple placer, eran habituales de ese género
turístico. Fueron nueve personajes con un perfil 
especial, personalidades punteras que siempre 
defendieron su intimidad


Con todo respeto en estos momentos difíciles
para su familia, nuestro recuerdo más querido para 
                                                                      
                                                                   Ángel Nieto  



Ángel Nieto. (Imagen, Rev. Motociclismo. MPIB)


UN PERFIL IRREPETIBLE: 12+1
                         

¡SIN ALIENTO! (1º Parte)




Memet...

No vivas en la tierra
como un inquilino.
Observa.
Cree en los granos, en la tierra, en el mar.
Ama la nube, la máquina, el libro.
Pero sobre todo,
ama al hombre.

Nazim Hikmet




                        No pasa nada. 

                        Sabemos que todos los niños cometen travesuras, que con ellas sonríen sus abuelos y se alegran las reuniones de amigos en sanas competiciones sobre quien la hizo mayor. Pero seamos francos. Hay casos en que...

Chus en la actualidad, con su mujer y su hijo. (F.M-C)

Chus con 20 meses.

¡ANGELITO!

KURT WENNER. DESDE LA NASA CREANDO ILUSIONES



-È un madonnaro!

                                    Con tal nombre me definieron en Italia al pintor callejero que había dejado en el pavimento una escena realizada con la técnica llamada anaformismo o trompe l’oeil, sólo que aquí el artista había llegado más allá, era algo superlativo. La pintura que mostraba un hueco en el suelo por el que parecían escapar criaturas humanoides pintadas con toda la minuciosidad de un Durero dejaba claro que allí había un individuo con preparación y talento poco comunes.
  
                                    Así me enteré de la existencia de Kurt Wenner (*), cuya rica biografía te habla del fuerte carácter de éste hombre nacido en Michigan y criado en California, que a los 17 años ya se ganaba la vida con sus pinceles y que pronto entraría a trabajar en la NASA como dibujante de proyectos aeroespaciales.








Desarrollo y final de la obra de Wenner, Moneypit, en la Estación Waterloo de Londres.

DESDE SALAMANCA, A BURGOS Y JAPÓN


DEL "LÁVALO QUE NO ENCOGE" A UN BOTICELLI



                           En la calle de tierra donde vivía en su ciudad de San Marcos, Texas, un día el diseñador gráfico Scott Wade miró su coche que como los de sus vecinos siempre estaba sucio de polvo. Pero no con un sombreado, no, sino con esa capa parecida al cemento a la que llegan por allí los coches a la semana de lavarlos. Al contrario de lo que había hecho otras muchas otras veces se le ocurrió pasar, de esbozar un par de trazos, a pintar con la yema del dedo una cara graciosa en la luna trasera. Siempre le había gustado el dibujo. En el instituto era bueno en esa asignatura, incluso el director tenía colgados en su despacho varios trabajos de Scott.


No está mal la copia que hizo Scott Wade de El Nacimiento de Venus


EL ARTE Y SU CUOTA DE FELICIDAD

BELSKY. CUANDO EL ARTISTA SE HIZO MAESTRO




                                   Nikolay Bogdanov-Belsky. 

                           Nadie como él supo captar en el lienzo la vocación del maestro por transmitir sus conocimientos, tanto como la del alumno ávido de aprender. Lo entenderemos al saber que en sus tiempos de estudiante de Arquitectura y Arte, la de maestro fue la primera profesión que encontró como medio de vida. 

   Qué debió ver en aquellos grupos el joven que ansiaba llegar a lo más alto. Y al que una vez llegado al confortable sillón de académico, con un nombre en la intelectualidad y su profesión de pintor de la alta sociedad internacional consolidada, algo interior siguió impulsándole toda la vida a rescatar del embrutecimiento a tanto niño, trabajadores tan explotados como sus padres, transmitiendo a sus compatriotas para la posteridad la historia en imágenes de cómo el maltratado pueblo ruso logró abrir sus mentes al conocimiento.


   Belsky procedía a su vez de una humilde familia de campesinos cuyos padres se empeñaron en buscar todo tipo de ayudas que permitieran al hijo llegar, desde el arado familiar, a los grandes maestros parisinos, alemanes, italianos, europeos. 

   Sabemos que empezó los estudios de pedagogía en 1903 a los 35 años, pero también, que desde finales del siglo anterior ya existían cuadros suyos mostrando a los esforzados maestros en altruistas veladas de lectura dominical por las escuelas rurales de Rusia y Letonia. Impartiendo clases a niños que asistían a ellas con gran sacrificio, mal abrigados y calzados, recorriendo a pie los nevados caminos invernales donde por largos meses reinaba el hielo. Quizá un día en sus tiempos de enseñante, la visión de un pobre niño asomándose a su aula fuese el detonante del que extraer su pintura A la puerta de la escuela, convirtiéndola en un icono universal del gran valor social de los maestros.  

A la puerta de la escuela, 1897. Cuadro de Belsky
Simphony, 1920. Dos realidades, un solo mundo.
Autorretrato del artista. 1915


POR AMOR A SU PAÍS